martes, 12 de noviembre de 2013

Descubre toda la magia de Galicia



Casa al lado del mar Galicia
A Laxe es una casa con más de un siglo de antigüedad restaurada con pasión, integrada con el entorno y respetando la estructura y materiales de una típica vivienda gallega situada al borde del mar, teniendo un papel predominante en su rehabilitación la piedra y la madera.

Casa rural en Carnota
Está bordeada por un arroyo denominado "Regato da Laxe" que trae las aguas procedentes de "A Moa" que así se denomina el punto más alto del Monte Pindo, con 641 metros de altitud, desde el que se divisa Fisterra, Corcubión, la impresionante playa de Carnota y según dicen, en días claros podemos ver las torres de la catedral de Santiago de Compostela.






lunes, 4 de noviembre de 2013

Sugerencias de A Laxe***

Comenzamos la andadura de este blog llamado A Moa con las sugerencias que A Laxe P. Rústica *** entrega a los visitantes que se hospedan en nuestra casa.

"Os proponemos visitar Galicia y en concreto una zona todavía poco conocida en la que tenemos el placer de vivir llamada la Costa da Morte. Está situada en la zona más occidental de Galicia, frente al océano Atlántico, en la provincia de A Coruña. No está muy claro el nombre de Costa da Morte, pero puede ser debido a alguno de los siguientes motivos, el primero, y que parece el más real, sería que toma su nombre por los continuos naufragios que se producían en esta zona tan maltratada por los temporales y que siguen produciendo la muerte de pescadores y marineros, el otro, más poético y con el que más me identifico es el que se refiere a este fin de la Tierra, el lugar en donde muere el Sol.
Es una zona todavía sin descubrir completamente por el turismo aunque algunos ya tenemos la suerte de disfrutar desde hace tiempo. En ella encontraremos playas, montes, senderos, pueblos, rutas … en los que merece utilizar nuestras vacaciones. Os sugerimos algunos lugares de interés para visitar.


El primero sería la subida al Monte Pindo, una ruta de senderismo de aproximadamente dos horas de duración de nivel medio que nos llevará a su punto más alto, la Moa, allí podremos disfrutar de vistas espectaculares. Es el más mítico de los montes gallegos, con sus leyendas, sacrificios, excomuniones, petroglifos, ritos de fecundidad, fortalezas, etc,... contemplaremos además las extrañas formas de sus rocas en las que adivinaremos todo tipo de monstruos y animales.


Muy cercano a este monte tenemos un tranquilo pueblecito llamado Ézaro, en él está la desembocadura del río Xallas que se precipita al mar en una cascada de 40 metros de altura, siendo así el único río de Europa que termina sus días de la citada manera. 


Un pueblo precioso es Corcubión con un casco histórico considerado como uno de los mejores conservados de toda la Costa da Morte. Recomendamos que lo visitéis en la segunda quincena de julio ya que en ella se celebra la fiesta del Carmen, patrón de los marineros y también el mercado medieval en el que se involucran totalmente sus vecinos vistiéndose con ropas medievales.


Y hablando de pueblos con notable casco histórico-artístico citaremos Muros, que conserva el aire marinero y en el que encontraremos soportales, estrechas callejuelas, casas tradicionales, cruceros y plazas. Un buen entretenimiento es leer los nombres de sus calles, a saber: Esperanza, Paciencia, Soledad, Descanso, Amargura, Retiro, Salud …


La playa de Carnota con sus interminables kilómetros para pasear, en su entrada está el hórreo de Carnota (construcción típica gallega que servía para almacenar el grano cultivado) y que hoy es monumento turístico nacional.


Villa de Camariñas, con su famoso encaje de bolillos, desde su faro Vilán parte una ruta de 19 kilómetros con unas preciosas vistas y que discurre por una pista de tierra bien acondicionada y que nos lleva hasta Xaviña y Arou. En ella veremos el Cementerio de los Ingleses (lugar en el que están enterrados los 175 fallecidos por el naufragio del buque británico “Serpent”), las playas del Trece y la de Reira terminando en el pueblo pesquero de Camelle.


El Faro Fisterra, hemos llegado al fin del Mundo, aquí gozaremos de su puesta de Sol, lugar cargado de todo tipo de creencias y ritos paganos y en el que los romanos (s. II a. C.) se sobrecogieron al ver al enorme Sol desaparecer entre las aguas. Según la leyenda más allá de este cabo habitaban criaturas fantasmagóricas... Hemos llegado al final de nuestra ruta en el que los antiguos creyeron adivinar el fin del mundo conocido y que es también final del Camino de Santiago ya que desde siempre muchos peregrinos decidían prolongar su viaje hasta aquí por varios motivos, todos distintos.


Para recobrar fuerzas podemos visitar alguno de los restaurantes de este pueblo, os proponemos unas almejas y una lubina a la brasa acompañadas de un buen alvariño. ¿Os apetece venir? "